Estudiante de la Escuela de Odontología UDP gana versión nacional del concurso Global Clinical Case

Gracias al premio, Diana Montoya viajó en junio hasta Alemania para exponer el caso ante sus pares de diversas universidades del mundo, que también participaron en el certamen organizado por uno de los más grandes fabricantes de productos y tecnologías dentales profesionales.

“Cuando el Dr. Monteval me llama para informarme que oidhabíamos obtenido el primer lugar en el concurso, yo pensé que era una broma. Con el equipo docente existe esa opción de cercanía, de bromear, por eso pensé que estábamos dentro de ese contexto. Pero, después de insistir y certificar que sí habíamos ganado con una foto, en ese momento lo tomé en serio y lo creí”, así recuerda hoy la estudiante Diana Montoya, de 4° de la Escuela de Odontología UDP, el momento en que se supo ganadora de la versión chilena del Global Clinical Case, que organiza la marca internacional Dentsply-Sirona.

Todo comenzó en abril de este año, cuando el Dr. Felipe Monteval, docente de Clínica de Rehabilitación Oral, la invitó a participar en el certamen nacional donde estudiantes de diversas universidades compitieron con casos en que el uso de insumos de la marca era requisito excluyente. Justo en ese momento, Diana había tomado un paciente que requería un cambio de restauraciones, caso que le pareció óptimo. Lo conversaron y se decidieron. Tuvo apenas dos semanas para presentarlo y casi un mes para desarrollarlo. En dicha instancia, el apoyo de su profesor guía fue clave, ya que también fue responsable del registro fotográfico de todo el proceso.

Sobre el caso, el Dr. Monteval sostiene: “El paciente es estudiante nuestro de 3° año a quien pesquisamos una carencia estética importante en el sector anterior, que ya tenía restauraciones hechas en malas condiciones, porque estaban fracturadas, teñidas, desajustadas. Por eso nos pareció el paciente ideal para resolver este caso y, obviamente, con el desafío que involucra atender a un semi colega”.

foto llamadoPara Diana Montoya, más que ganar o sobresalir, su propósito era generar una instancia de aprendizaje tanto en la investigación como en el reportaje de casos clínicos. “Llevaba dos meses recién de práctica clínica cuando hice este case report. Me ayudó mucho a desarrollar habilidades blandas, que nos cuesta mucho como estudiantes al principio, y que son fundamentales en el manejo del paciente. También siento que esta experiencia me sirvió para confiar en que lo que los docentes nos están enseñando, sumado a todo el empeño que nosotros ponemos, está funcionado con un buen resultado”, afirma.

Con la misma celeridad llegó a fines de junio el viaje a Konstanz, en Alemania, que era parte del premio y hasta donde viajó acompañada de la Dra. Cecilia Santana, también de la Escuela de Odontología UDP. Para la única exponente de Sudamérica, además del ganador de Brasil, se trató de “una especie de doble juego, por la experiencia de aprendizaje fenomenal y por representar a la Universidad Diego Portales, ya que me permitió conocer cómo se desarrolla actualmente la odontología a nivel mundial”. Y recuerda algo que tanto a ella como a la Dra. Santana les llamó la atención: “Nos pudimos dar cuenta de que no estábamos en igualdad de condiciones con todos los competidores, en el sentido de que todos ocupábamos los mismos materiales, porque cuando comenzó la exposición de los casos clínicos, quedó claro que países como Alemania, Inglaterra o China usaron una línea muy alta de calidad de productos, en el tope, los mejores productos en estética, mientras que nosotros, acá, en Latinoamérica, estábamos ocupando la línea básica. Y al final llegamos al mismo nivel”.

Según el Dr. Monteval, la relevancia de este certamen, que desde que se conoció el veredicto a favor de la representante de la UDP tiene a todos los estudiantes altamente motivados, radica en que “apunta a hacer una buena odontología, desde el punto de vista estético, que además funcione bien y que se respete la biología del sistema; o sea, que no tengamos alteraciones a posteriori, porque se fracturó o porque comenzó a generar dolor”. Por eso, enfatiza que la idea es infundir en los estudiantes la confianza de que se pueden obtener resultados sobresalientes mediante un tratamiento simple, pero bien logrado, y no necesariamente de la mano de los insumos de primera línea.