Estudiantes de Arquitectura ganaron concurso organizado por Fundación Mi Parque

Vicente Murillo y Alexander Heselaars, estudiantes de cuarto año de Arquitectura,  desarrollaron un proyecto urbano que busca recuperar las áreas verdes y espacios públicos de niños que viven en barrios vulnerables.

Dos alumnos de la Facultad de Arquitectura, arte y Diseño (FAAD) fueron galardonados con el primer lugar del concurso “En la plaza se aprende jugando”, iniciativa organizada por Fundación Mi Parque, ONG que se ha dedicado a la recuperación participativa de áreas verdes y espacios públicos en barrios vulnerables.

Esta iniciativa busca que los participantes desarrollen un prototipo de equipamiento lúdico para ejecutar mejoras en parques y plazas, proponiendo proyectos que destaquen la importancia de los espacios públicos para mejorar el proceso formativo de los niños.

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Proyecto “Prisma triangular equilátero”

El proyecto busca desarrollar y promover las habilidades motrices de los niños, el incentivo de sus destrezas físicas y habilidades de sociabilización, además de potenciar sus sentidos, curiosidad y capacidades de exploración.

“Prisma triangular equilátero” es el nombre del proyecto desarrollado por los estudiantes Vicente Murillo y Alexander Heselaars, quienes explican que la idea de este trabajo “comenzó a partir de un encargo que nos pidió uno de los talleres que cursamos este semestre en la universidad”.

Vicente explica que “a partir de esta idea, coincidió que se abrieran postulaciones para el concurso de la Fundación Mi Parque. Finalmente, con Alex decidimos postular este juego haciéndole algunas modificaciones para su mejor uso público”.

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Alex Haselaars y Vicente Murillo.

Heselaars especifica que el proyecto “es justamente un prisma triangular que mide cerca de 2 metros de altura, desde donde se extienden tres módulos móviles y encajables. De esta manera, el juego puede ir modificándose para entregarle al espacio público un objeto escultórico. En el juego los niños podrán llevar a cabo distintas actividades como escalar, agacharse, saltar  y mantener el equilibrio”.

El estudiante agregó que los niños “podrán escoger si estar dentro del prisma o afuera de él, ya que el mismo juego va generando distintos espacios, además, en la base del juego se extienden tres largas patas donde los padres se pueden sentar para supervisar el juego de sus hijos”.

En relación al impacto que buscan conseguir con la ejecución de este proyecto, Vicente Murillo indicó que “queremos que este juego sirva como equipamiento público para las plazas existentes en Santiago y que se fomente la integración social”.

Los estudiantes confesaron sentirse muy sorprendidos de haber obtenido el primer lugar de esta competencia y expresaron: “estamos contentísimos con el resultado que tuvo nuestro proyecto. Estamos con las ganas de que algún día podamos ver a los niños encaramados y contentos jugando en el juego. Por lo mismo, sería muy emocionante en un futuro ver jugar a nuestros hijos y nietos en una estructura que inventamos nosotros”.